COMER BIEN ES UN DERECHO, NO UN DESPERDICIO.

EL ESCENARIO: Parque, mediodía. Ella ha rescatado su comida mediante Taperguer. No hay plásticos, no hay residuos de un solo uso. Solo un envase de cristal, comida real y el tiempo necesario para disfrutarla bajo el sol.
EL MENSAJE: Comer en la calle no debería ser sinónimo de ensuciar el planeta. Mientras otros generan toneladas de basura con envases desechables, tú has cerrado el ciclo. Has reservado, has llevado tu propio recipiente y has pagado el precio justo en el bar.
LA REALIDAD: La comida sabe mejor cuando sabes que no le cuesta nada al medio ambiente.
- Sin plástico.
- Sin desperdicio.
- Solo tú y tu comida.
